Edificios singulares


Iglesia de la Inmaculada Concepción (Fachada Norte)
Iglesia de la Inmaculada Concepción (Fachada Sur)
Iglesia (Nave Central)
El edificio m√°s antiguo que se conserva en el pueblo es la Iglesia, construida a principios del siglo XVI y ampliada en los siglos XVII y XVIII. La Iglesia del Picazo se encuentra construida en una peque√Īa elevaci√≥n situada en el centro del pueblo. Actualmente, motivado por los rellenos de las calles, para prevenir las avenidas de agua de la rambla de T√©bar, apenas se percibe, salvo por el lado este. Esta construcci√≥n de los templos en lo m√°s alto de la poblaci√≥n era la norma desde la m√°s remota antig√ľedad. La iglesia actual, de una sola nave y con el altar mayor orientado, como era costumbre, a Jerusal√©n, fue construida a comienzos del siglo XVI. Es muy probable que se haya construido sobre una ermita o iglesia anterior, ya que no es normal que existiendo poblaci√≥n cristiana en la primitiva aldea, al menos desde el siglo XII, no tuviera alg√ļn lugar para el culto. La primeras noticias que tenemos de la iglesia son de mediados del siglo XVI, del libro de enterramientos en donde se registran enterramientos que se realizan en tumbas de la iglesia en donde ya estaban enterrados padres y abuelos de los fallecidos. De lo que se deduce que debi√≥ construirse muy a comienzos del siglo.
El nomenclátor de la diócesis de Cuenca la describe así:

F√°brica de mamposter√≠a y sillares en las esquinas. Torre cuadrada situada en el centro del hastial de poniente sobresaliendo de la l√≠nea del muro y de dimensiones m√°s reducidas, abrazada por cornisa engolada de piedra que recorre todo el edificio como alero y marca cornisa en la torre el comienzo del segundo de los tres cuerpos que tiene, un solo hueco de medio punto con impostas realzadas, para la campana. la portada del Mediod√≠a de arco adintelado encuadrada por moldura de l√≠nea quebrada, con meandros en el lado superior, ocupado el del centro por carnosa flor de dos p√©talos en sentido vertical. Sobre el dintel, entablamento bajo front√≥n con hornacina de concha ocupada por imagen de piedra de la Virgen. Al Norte portada tambi√©n de piedra de l√≠neas m√°s cl√°sicas. √Ābside de tres lado por el exterior con contrafuertes en √°ngulo formando un conjunto, bien situados √©stos.

La portada Norte tiene unas puertas que fueron fabricadas en 1691, seg√ļn consta en una inscripci√≥n grabada en ellas.
En cada una de las puertas existen unas cancelas construidas en el siglo XVIII, talladas y de muy buena ejecución.
La primitiva iglesia fue construida de una sola nave y carec√≠a de todas las capillas que existen en la actualidad. Solamente exist√≠an unos peque√Īos altares adosados a las paredes en los arcos que hoy dan acceso a las capillas.


Plano de las Capillas

Capillas de la Iglesia


Capilla de los Carrillo

La primera capilla que se construy√≥ fue la que se encuentra en la fachada norte, primera a la izquierda, junto a la sacrist√≠a. Fue construida a finales del siglo XVI. Los primeros propietarios conocidos fueron Dami√°n P√©rez del que desciende la familia [P√©rez] Carrillo y su cu√Īado Ambrosio Rodr√≠guez. Se utilizaba como pante√≥n de ambas familias.
Fue mandada construir por Ambrosio Rodríguez a cargo del patronazgo que fundó su hermano Adrián Rodríguez, clérigo, y al que agregó una huerta en el camino de Alarcón, una casa en el Picazo además de la propia capilla que estaba construyendo.
A su fallecimiento, el 14 de setiembre de 1619, todavía no estaba terminada y fue enterrado, provisionalmente, delante del altar de la Virgen del Rosario y, una vez terminada se trasladaron los restos a la nueva capilla.
Consta el enterramiento en ella de Don Juan Hidalgo Carrillo y su mujer Do√Īa Ana de Morales; Don Domingo P√©rez Carrillo y su mujer Do√Īa Juliana Ruiz de Monsalve; Don Andr√©s Ruiz de Monsalve; Don Ambrosio y Don Adri√°n Rodr√≠guez y Don Juan de Toledo Herr√°iz, Comisario del Santo Oficio, entre otros muchos miembros de sus familias. En 1723 Don Ambrosio Rodr√≠guez, presb√≠tero, descendiente de Adri√°n Rodr√≠guez, inici√≥ un pleito con las herederas de D. Domingo P√©rez Carrillo sobre la posesi√≥n y propiedad de la capilla.


Capilla de Nuestra Se√Īora del Rosario

La capilla de Ntra. Se√Īora del Rosario, que es la primera a la derecha, fue construida en el siglo XVII por la Cofrad√≠a del Rosario. El 5 de junio de 1678 D. Juan de Toledo Herr√°iz y D. Antonio Mu√Īoz, presb√≠teros del lugar del Picazo y Mayordomos de la Cofrad√≠a de Ntra. Sra. del Rosario, presentaron escrito ante el Obispado de Cuenca solicitando ampliar la capilla de la Virgen del Rosario sita en la Iglesia, que consist√≠a en un altar adosado al muro, y que para ello contaban con 6.000 reales de limosnas. Nadie se opone a la construcci√≥n de la capilla y se nombra para que haga el informe t√©cnico a Pedro Gabald√≥n, maestro alarife de Motilla del Palancar:

En el dicho lugar del Picazo el dicho dia honce de julio de mill y seiscientos y sesenta y ocho a√Īos, ante el dicho Sr. Juez de Comision parezio el dicho Pedro Gabald√≥n, maestro alarife, vecino de la villa de la Motilla y debajo del juramento que tiene echo dijo y declaro que en conformidad de lo contenido en el despacho del Sr. Provisor que le ha sido notificado ha visto y reconocido la capilla de Ntra. Sra. del Rosario que esta en la Iglesia parrochial de este dicho lugar al lado de la epistola y para alargarla y ponerla en correspondencia de otra que ay al lado del evangelio que asi mismo ha visto, alla ser necesario demoler el lienzo de pared de dicha capilla de Ntra. Sra. que esta al sol de mediod√≠a y alargar los testeros del sol naciente y poniente catorze pies cada uno y volverlos a unir con el lienzo de pared que nuevamente se a de hazer sacando los cimientos vara y media o lo mas que fuese necesario hasta topar firme subiendo desde ellos hasta lo alto treinta pies conforme lo obrado en la capilla con quien a de corresponder…

El 11 de agosto de 1678 el Obispado aprueba la obra y se publican edictos para la subasta de la construcción de la capilla, en el Picazo, Tébar, Alarcón, Mahora, Quintanar y Motilla. La mejor postura fue de Francisco Gabaldón, maestro alarife de Motilla, que ofreció realizar la obra por 6.900 reales, pagaderos en tres plazos: el primero, al comenzar las obras, el segundo a la mitad y el tercero al terminar. Se obliga a tener terminada la obra para el día de la Virgen de marzo de 1679. El retablo original fue construido, en parte, a expensas del Capitán D. Diego de Lorca Figueroa, alcaide de la fortaleza de Alarcón, morador en el Picazo.


Capilla de los Montoya

Cuando se traslad√≥ a vivir al Picazo la familia Montoya, a mediados del siglo XVII, Don Diego de Montoya construy√≥ una capilla en donde estaba el altar de Santa Catalina, segunda capilla de la izquierda, para pante√≥n de su familia. Es la capilla m√°s peque√Īa y tiene una estructura totalmente diferente a las dem√°s capillas. Por la parte exterior carece de cornisas. Esta capilla pas√≥ posteriormente, por herencia, a la familia Villanueva y m√°s tarde a la familia Ba√≠llo, En la primera mitad del siglo XX era conocida como la capilla de los Ba√≠llo. Antiguamente estaba cerrada con una peque√Īa reja. Actualmente est√° colocada en ella la pila bautismal que antes estaba situada debajo del coro.
Don Antonio Liberato Villanueva Aulestia fue la √ļltima persona enterrada en la iglesia, en esta capilla, el 30 de setiembre de 1830, bastantes a√Īos despu√©s de la construcci√≥n del cementerio viejo.


Capilla de los Portillo


Es la capilla que est√° contigua a la de la Virgen del Rosario. Esta capilla se construy√≥ en el a√Īo 1757 a expensas de Don Francisco Portillo Pacheco, vecino del Picazo, Alguacil Mayor perpetuo de Motilla. Su construcci√≥n fue causa de numerosos pleitos con el Ayuntamiento y Cofrades de la Virgen del Rosario. El Obispado de Cuenca autoriz√≥ la construcci√≥n de la capilla y, cuando ya estaba terminada, de improviso y sin conocimiento de las autoridades eclesi√°sticas ni civiles, los alba√Īiles comenzaron a romper la pared de la capilla del Rosario para hacer un arco grande de comunicaci√≥n entre ambas. La finalidad de esta obra era el que desde su capilla pudieran ver el altar de la Virgen y seguir desde sus asientos los oficios religiosos que se celebraban en esa capilla. La intenci√≥n √ļltima era cerrar el arco con una reja y mantener la nueva capilla para uso exclusivo de sus due√Īos. Los cl√©rigos, el mayordomo de la Cofrad√≠a y numerosos cofrades protestaron ante ese atropello y, para impedir la continuaci√≥n de la obra, consiguieron que metieran presos en la c√°rcel de Alarc√≥n a los alba√Īiles. No consiguiendo por las buenas que Don Francisco Portillo suspendiera la obra, interpusieron pleitos tanto en lo civil, ante la justicia de Alarc√≥n y la Chanciller√≠a de Granada, como ante el Obispado de Cuenca. Despu√©s de dos a√Īos pleiteando y gastando dinero, el 2 de marzo de 1759 con la mediaci√≥n de ‚Äúuna persona eclesi√°stica de grave autoridad‚ÄĚ, llegaron a una transacci√≥n entre ambas partes. Se permit√≠a mantener la apertura del arco, pero no se pondr√≠a reja y la nueva capilla podr√≠a ser usada por todos los vecinos, con reserva de unos asientos para los due√Īos. Cuando la familia Portillo se traslad√≥ a vivir a Motilla, aprovechando esta circunstancia, se cerr√≥ el arco, habi√©ndose perdido la memoria de su existencia hasta que lo descubr√≠ accidentalmente al realizar en 1960 la instalaci√≥n el√©ctrica de la Iglesia. En la √ļltima reforma de la Iglesia se procedi√≥ a abrirlo nuevamente y actualmente se encuentra en el estado que ten√≠a en el siglo XVIII.


La Sacristía

La actual sacristía se construyó en el siglo XVII y originalmente tenía salida directamente al presbiterio, como se ve en el croquis. En el siglo XVIII, fue cegada la puerta, al realizar una ampliación del retablo, abriendo una nueva puerta a la capilla de los Carrillo, del lado del evangelio. Por la misma causa se tapó también la ventana existente en el presbiterio.
Hacia 1960, al no existir el retablo, que hab√≠a sido destruido durante la guerra civil, se devolvi√≥ la entrada a su lugar original. Nuevamente en la √ļltima remodelaci√≥n se procedi√≥ a eliminar la puerta y a volver a poner la entrada por la capilla.


El coro alto

Construído en la segunda mitad del siglo XVIII a expensas del cura párroco D. Francisco Antonio de Moreda, para colocar el órgano que compró para la iglesia. En su testamento de 1771 deja ochocientos reales a su sobrino Joaquín de Moreda para que le agregue un registro más al órgano. De esa misma fecha son las cancelas de las dos puertas.
El órgano fue destrozado y quemado durante la guerra civil.


Fue construida por D. Mateo Gerónimo Villanueva en 1775 como oratorio privado, anexo a su casa, pero con una puerta a la calle para que pudieran asistir a las misas los vecinos que quisieran hacerlo.
Con fecha 6 marzo de 1775 otorg√≥ escritura p√ļblica en el Picazo ante el escribano de Alarc√≥n Francisco Javier P√©rez Guevara por la que donaba a perpetuidad a la ermita de San Mateo una finca r√ļstica en el paraje de las Caleras plantada con cuatrocientas olivas y mil setecientas cepas de vi√Īa para que ‚Äúperpetuamente est√© dotada para los reparos que en ella ocurran, para ornamentos y dem√°s gastos precisos‚ÄĚ.
Se nombró administrador de la ermita él mismo y después designó a los herederos que le sucedieran en la propiedad de la casa comenzando por su hijo D. Antonio Liberato Villanueva.
Con motivo de la guerra civil, en 1936, fue saqueada y quemada la imagen de San Mateo y los ornamentos dedicados al culto. A partir de esa fecha ya no volvi√≥ al culto y se us√≥, durante un tiempo, como escuela de ni√Īas.


Desconocemos la fecha de construcci√≥n del molino original, que posiblemente fuera de origen √°rabe y ya exist√≠a antes de la conquista de Alarc√≥n a finales del siglo XII. Al producirse la conquista, Alfonso VIII don√≥ los molinos existentes entre la Noguera y la Losa al Concejo de Alarc√≥n que fue el que construy√≥ y reconstruy√≥ el molino, en varias ocasiones. El actual edificio se debi√≥ construir a finales del siglo XVI o principios del XVII. El Concejo de Alarc√≥n arrendaba el molino mediante subasta entre los vecinos. En realidad, lo que ocurr√≠a es que los nobles de Alarc√≥n se repart√≠an molinos, dehesas y dem√°s bienes del Concejo entre ellos y se los transmit√≠an entre los miembros de la familia como si fueran propios. As√≠ vemos que en el Catastro de Ensenada, en las preguntas generales, el molino aparece como ‚Äúde los propios del Concejo de Alarc√≥n‚ÄĚ y, sin embargo, en el libro de seculares, donde se describen las fincas, se afirma que es propiedad de Don Mateo Villanueva. El primer arrendatario que conocemos es Don Sebasti√°n de Montoya, en el siglo XVII, y ya antes lo hab√≠a tenido su padre. Posteriormente, en el siglo XVIII lo poseyeron Don Juan Francisco Villanueva y su hijo Don Mateo Villanueva. A mediados del siglo XIX, como consecuencia de la desamortizaci√≥n, fue subastado y lo adquiri√≥ y explot√≥ Don Juan Francisco Font√°n, vecino de Madrid. Ya en el siglo XX dej√≥ de funcionar como molino y se le ados√≥, alrededor de 1920, una central hidroel√©ctrica, pasando el edificio del molino a utilizarse como casa del encargado de la central. Esta es la raz√≥n por la que este molino se conserv√≥ en buen estado y se salv√≥ de la ruina y es el √ļnico molino que queda en pie a lo largo de la ribera del J√ļcar.


También se conservan restos de otro molino que existía hasta finales del siglo XIX en el otro lado del río y que por el prolongado abandono del edificio, una vez que dejó de funcionar la central hidroeléctrica, ha quedado reducido a las paredes en las que se conservan los arcos de piedra por los que pasaba el agua. Este molino harinero fue construido por el Concejo de Villanueva de la Jara en el siglo XVII para el servicio de los vecinos del pueblo. Desde sus comienzos estuvo arrendado a vecinos del Picazo que mantuvieron en funcionamiento el molino hasta que a finales del siglo XIX como consecuencia de la desamortización fue vendido a Antonio Luque Vivens, abogado, secretario de la Diputación de Cuenca. A principios del siglo XX se le adosó una central hidroeléctrica y el molino quedó abandonado y actualmente solo se conservan las paredes y las canalizaciones subterráneas.


Para el paso del r√≠o J√ļcar de este a oeste, en el tr√°fico local o el que conduc√≠a desde San Clemente hacia Valencia, se utilizaban algunos vados y algunas barcas, principalmente para el paso de grano a los molinos de uno y otro lado. Alarc√≥n no permit√≠a la existencia de puentes para evitar que los aprovecharan los ganaderos para no pagar el portazgo.
Aprovechando las guerras del Marquesado y la separación de Villanueva de la Jara de Alarcón, se construyó a finales del siglo XV, un puente de madera en San Benito.
Hacia mediados del siglo XVII, los vecinos del Picazo construyeron otro puente de madera en las afueras del pueblo, libre y gratis para todos.
Villanueva de la Jara trató en varias ocasiones de impedir la existencia de ese puente y en 1712 el Picazo entabló un Juicio ante el Real Consejo de Castilla para mantener su puente.
El puente del Picazo que comenzó siendo unos tablones de madera por los que se pasaba en las épocas en que el río tenía poco caudal, se fue apoderando del tráfico de la comarca y por su causa se cambió el camino de Sisante, que bajaba al puente de San Benito, al trazado que sigue la actual carretera. Así el Picazo pasó a ser un centro importante de comunicaciones entre Castilla y Valencia.
Dentro de los proyectos de la red de caminos promovida durante el reinado de Carlos III se encontraba el puente del Picazo.
Los vecinos del Picazo, viendo que se dilataba la reconstrucción del puente, se decidieron a construir, en 1808, su propio puente, a costa de los vecinos.
Se componía de unos pilares de piedra, que son los actuales, y sobre ellos se apoyaba una plataforma hecha con tablones de madera.
El Ayuntamiento estableció un peaje sobre el paso del puente, del que, como dijimos, estaban exentos los vecinos del Picazo, Villanueva de la Jara y los Rubielos, y con sus ingresos realizaban las reparaciones del puente y con el sobrante se pagó durante mucho tiempo el sueldo del maestro y otras necesidades municipales.
El Ayuntamiento siguió cobrando el peaje del puente hasta 1933.
Como no exist√≠a pantano alguno que regulara el r√≠o, la mayor parte de los a√Īos las grandes avenidas da√Īaban el puente, dej√°ndolos inservible durante largos periodos.
Tras las inundaciones de diciembre de 1916, el Ayuntamiento se decide a encarar la reconstrucción del puente.
La obra proyectada consist√≠a en eliminar la plataforma de madera del puente y sustituirla por unos arcos de mamposter√≠a que unieran los pilares y la colocaci√≥n de barandillas de hierro. Con la construcci√≥n de los arcos, se elev√≥ la altura del puente y as√≠ se evitaron los da√Īos que causaban las avenidas.
Al carecer de fondos el Ayuntamiento, se recurrió a D. Agapito Lafuente Ayuso para que adelante el dinero necesario para realizar la obra.
Con esta obra se terminaron los problemas de las riadas y se aprovechó el puente para pasar por él la carretera de San Clemente a Motilla.


Es la casa situada en las cuatro esquinas, pegada al Ayuntamiento. Fue construida en el a√Īo 1584, seg√ļn me consta en una leyenda que hab√≠a en la fachada, que fue destruida en 1979 y que dec√≠a ‚ÄúJuan Hidalgo Carrillo me fezit anno de 1584‚ÄĚ. Don Juan Hidalgo Carrillo fue uno de los primeros pobladores del pueblo y propietario de numerosas fincas, tanto de secano como de regad√≠o. La casa ha estado habitada ininterrumpidamente por la familia Carrillo y sus sucesores. A principios del siglo XIX en la parte de la fachada principal, sobre la calle de Alarc√≥n, se instal√≥ un local comercial en el que existi√≥ durante mucho tiempo un comercio de tejidos. En 1979 se vendi√≥ este local y fue destruida la fachada, para construir una panader√≠a. En la actualidad s√≥lo se conserva el escudo.


Esta casa figura ya a principios del siglo XVII. Est√° situada en la calle de Alarc√≥n y hace esquina con la calle Mayor. Hacia 1650 fue comprada por Don Domingo P√©rez Carrillo a su cu√Īado Lorente L√≥pez de T√©var. A la muerte del comprador, la casa fue valorada en la herencia en 24.120 reales y se parti√≥ entre sus cuatro hijos. A mediados del siglo XVIII, y, por los sucesivos matrimonios entre miembros de las familias Carrillo y Ruiz, termin√≥ esta casa unida con la que los Ruiz de Monsalve pose√≠an en la plaza. Entre 1947 y 1955 aloj√≥ el cuartel de la Guardia Civil que existi√≥ en el Picazo durante la construcci√≥n de la central hidroel√©ctrica. Hasta la √ļltima remodelaci√≥n, conservaba en su interior una buena parte de la casa original. Actualmente queda la fachada principal con restos de un escudo nobiliario que fue destruido intencionadamente, desconociendo la √©poca y los motivos. El √ļltimo miembro de la familia Carrillo que la habit√≥, a mediados del siglo XIX, fue Don Pascual P√©rez Carrillo.


La familia Ruiz proven√≠a de Alarc√≥n y durante un tiempo habitaron en la aldea llamada Casa de Ruiz, en la parte norte de la finca de la Varga. Todav√≠a habitaban all√≠ algunos miembros de la familia en 1716, seg√ļn se desprende de varias escrituras p√ļblicas otorgadas por Do√Īa Catalina Ruiz Palacios y Don Bartolom√© Ruiz Palacios. La familia Ruiz emparent√≥ con los Monsalve que proven√≠an de la aldea de Mahora en el estado de Jorquera, en la actual provincia de Albacete. La casa actual, que est√° situada en la plaza cerrando con el edificio del mes√≥n la esquina noroeste, debi√≥ ser construida en el siglo XVII y los primeros moradores de que hay constancia cierta fueron Don Andr√©s Ruiz Monsalve, casado con Do√Īa Mar√≠a P√©rez Carrillo, una de las herederas de la familia Carrillo. Entre los habitantes m√°s notables de esta casa podemos citar a Don Domingo Ruiz Monsalve que fue alcalde en los a√Īos 1762, 1765 y 1777. Tambi√©n habit√≥ la casa, en la primera mitad del siglo XIX, Don Tom√°s R√≠us, Teniente Coronel del Ej√©rcito, natural de Barcelona. Este se hab√≠a casado con Do√Īa Alejandra Moreno Carrillo, hija de un militar del Picazo, que estaba destinado en Barcelona. Depurado por sus ideas liberales, Don Tom√°s R√≠us se traslad√≥ con su familia a vivir al Picazo y una hija suya, Do√Īa Juliana R√≠us Moreno cas√≥ con Don Mart√≠n Ruiz Conde, nieto de Don Domingo Ruiz Monsalve y propietario de la casa. Descendiente suya fue Asunci√≥n Ruiz R√≠us, que cas√≥ con Juli√°n Fern√°ndez Brunel y as√≠ lleg√≥ la propiedad de la casa a la familia Fern√°ndez, que la ha habitado a lo largo de un siglo. Es una de las casas antiguas mejor conservadas del pueblo y se encuentra en proceso de restauraci√≥n.


Se encuentra situada en la calle de San Mateo. Ocupaba casi la totalidad de la manzana entre la calle del Horno y San Mateo, excepto la esquina entre la plaza y la calle de San Mateo. El primitivo edificio, que se hab√≠a construido a comienzos del siglo XVII, perteneci√≥ a Don Diego de Lorca Figueroa, alcaide del castillo de Alarc√≥n y en ella otorg√≥ poder para testar a favor de su hija Magdalena de Lorca el 16 de septiembre de 1660. Pas√≥ por herencia a su nieta Do√Īa Magdalena de Lorca Zapata, casada con Don Fernando de Montoya. Los nietos de do√Īa Magdalena, que hab√≠an trasladado su domicilio a la provincia de Albacete, vendieron la casa el 16 de diciembre de 1682 a Don Juan Francisco Villanueva y Montoya, que ten√≠a su casa en la misma manzana, con fachada a la calle del Horno. Con esta compra y otros solares que pose√≠a en la misma manzana reform√≥ y ampli√≥ la casa a finales del siglo XVII. En esta casa estableci√≥ su domicilio su hijo Don Diego Antonio Villanueva quien, a la muerte de su padre, la uni√≥ a la casa de la calle del Horno, ocupando la mayor parte de la manzana. Ya en el siglo XIX, como consecuencia de la desamortizaci√≥n, se le agreg√≥ tambi√©n el local que hab√≠a sido el horno del Concejo y posteriormente escuela de ni√Īas, que estaba situado en la esquina de la calle del Horno con la calle de Morales. A la muerte de Don Diego, en 1778, hered√≥ la casa su hijo Don Juan de Villanueva que la habit√≥ hasta su muerte en 1821. Don Juan muri√≥ soltero y la casa pas√≥ a su hermana Do√Īa Juana de Montoya, casada con Don Tom√°s de Haro Valenzuela, natural de Horcajo, caballero de la Orden de Santiago.
La familia L√≥pez de Haro habit√≥ la casa hasta 1900, en que, como consecuencia de disputas hereditarias a la muerte de Do√Īa L√°zara de Descatllar, viuda de Don Jos√© Patricio L√≥pez de Haro, se dividi√≥ entre los herederos y posteriormente se vendi√≥ la parte que conten√≠a la fachada principal, donde se construy√≥ un molino harinero. Posteriormente fue restaurada y convertida en vivienda.


Actualmente está ocupada por el Centro Social. Aparece ya documentada su existencia a principios del siglo XVII.. A finales del siglo XVII la casa pertenecía a Don Fernando Villanueva que la incluyó en un Vínculo que fundó con sus bienes. Cuando se realiza el catastro de Ensenada en 1752, el vínculo pertenece a su sobrino Don Mateo Gerónimo Villanueva y la casa está descrita así:

Una casa en la poblacion deste lugar a la calle del rio, de havitación baxa en la que al presente vive, la que tiene de frente quarenta y ocho varas y de fondo veinte, con su corral, orno y dos pozos. Cavalleriza y bodega accesorios.

Adem√°s, anexo a la casa tiene un molino de aceite, el molino harinero del r√≠o y una huerta. Don Mateo Ger√≥nimo Villanueva reform√≥ la casa en el siglo XVIII y le agreg√≥ el escudo de armas que figura en la fachada. Tambi√©n construy√≥ un anexo para oratorio particular dedicado a San Mateo, que corresponde al agregado que se halla al sur del edificio. A la muerte de Don Mateo, continu√≥ habitando la casa su hijo Don Antonio Villanueva Aulestia, capit√°n de milicias, hasta su muerte, el 29 de setiembre de 1830. Posteriormente ocupa la casa su hijo Don Francisco de Paula Villanueva y Mena, caballero de la Orden de Alc√°ntara y subteniente de milicias de Cuenca. Al fallecer sin sucesi√≥n, hereda el mayorazgo, y con √©l la casa, su sobrina Do√Īa Mar√≠a Teresa Villanueva Perea, casada con Don Joaqu√≠n Ba√≠llo, vecinos de Belmonte. A finales del siglo XIX la hacienda, y con ella la casa, fue dividida entre sus dos hijas Do√Īa Mercedes Ba√≠llo de Beldad y Moreno, casada con Don Ram√≥n Melgarejo y Melgarejo, primer Marqu√©s de Melgarejo y Do√Īa Concepci√≥n Ba√≠llo de Beldad y Moreno, casada con Don Fernando Moreno L√≥pez de Haro. Esta es la causa de que actualmente la casa se halle dividida en dos partes. El Ayuntamiento compr√≥ la parte que correspondi√≥ a los Marqueses de Melgarejo y, gracias a ello, se ha restaurado, salv√°ndose as√≠ el edificio m√°s importante del Picazo.



Proven√≠a Don Jer√≥nimo Alfaro de una familia hidalga de La Roda. Fue Alcalde del Picazo en 1778 y regidor en varias oportunidades. De √©l descienden los Alfaro del Picazo. Construy√≥ esta casa en la calle de Cantarranas en 1751, seg√ļn consta en la inscripci√≥n que figura en la fachada.


Est√° situada en la calle de Alarc√≥n y fue construida en el siglo XVIII. Seg√ļn el catastro de Ensenada ten√≠a 18 varas de frente y 9 de fondo e inclu√≠a corral, pozo y horno. Tiene unas buenas rejas. Don Melchor de Pe√Īaranda, que la habitaba en el siglo XVIII, estaba casado con Do√Īa Isabel Alfaro, hermana de Don Jer√≥nimo Alfaro y fue alcalde los a√Īos 1748, 1751, 1754, 1759, 1766,1769 y 1776.


Est√° situada al comienzo de la calle de San Mateo. Fue construida a finales del siglo XVIII, exactamente en el a√Īo 1791, seg√ļn consta en la leyenda de la fachada. ‚ÄúFRANCISCO XIMENEZ. SE IZO A√ĎO DE 1791‚ÄĚ. Debi√≥ ser construida por el mismo alba√Īil que la de Don Jer√≥nimo Alfaro, por el parecido de las fachadas. Francisco Jim√©nez fue uno de los m√°s importantes vinateros del Picazo en el siglo XVIII y transportaba su vino a Madrid, para lo que pose√≠a una recua de burros. Deb√≠an tener fama los vinos del Picazo porque, seg√ļn refiere Torres Mena en sus Noticias Conquenses, Madrid se abastec√≠a en una buena parte de los vinos del Picazo y Sisante. Actualmente la casa se encuentra en estado de total ruina y solamente se mantiene en pie la fachada.

Exist√≠an en el Picazo otros edificios que han desaparecido completamente o de los que apenas queda alg√ļn resto:


Fue construida en el siglo XVII como morada de Don Esteban Portillo Cardos y su mujer Do√Īa Mar√≠a Pacheco de Mendoza, descendiente del Marqu√©s de Villena. Era la antigua casa parroquial. En esta casa naci√≥ y vivi√≥ Don Francisco Portillo Pacheco y todos sus hijos. Posteriormente Don Francisco traslad√≥ su domicilio a Motilla del Palancar, donde es considerado como uno de sus m√°s destacados personajes. La familia Portillo habit√≥ la casa hasta finales del siglo XVIII y posteriormente pas√≥ a ser casa parroquial. En su √©poca, la casa ocupaba pr√°cticamente la totalidad de la manzana, salvo una peque√Īa porci√≥n sobre la calle del Molino. Se conserv√≥ como casa parroquial hasta que en los a√Īos setenta se cometi√≥ la tropel√≠a de destruirla. Actualmente s√≥lo queda de recuerdo los escudos que exist√≠an en la fachada.


Otra casa que ha desaparecido casi por completo es la de la familia Cardos, que estaba situada en la calle de Cardos (hoy San José Obrero) y ocupaba casi toda la fachada norte, desde las cuatro esquinas hasta la panadería actual. La casa fue construida en el siglo XVII y disponía de horno, bodega y molino de aceite. En la actualidad no queda casi nada de ella, salvo algunas paredes en la parte de las cuatro esquinas. Cuando se realizó el catastro de Ensenada, en 1752 se encontraba partida entre dos hermanos, teniendo en total 60 varas de fachada y cuarenta de fondo. No se han encontrado fotografías de ella, pero tenía un magnífico patio rodeado de una galería en la entrada. De la misma época era la casa de labor llamada Casa de Cardos, construida en la Rambla, a mitad de camino entre Tébar y el Picazo. Fue construida por la misma familia en el siglo XVII y se utilizaba fundamentalmente para las tareas agrícolas. Estuvo habitada hasta mediados del siglo XX. Actualmente quedan en pie algunas ruinas.


La primitiva casa ya exist√≠a a fines del siglo XVI y pertenec√≠a a Lucas Granero. En aquella √©poca deb√≠a ser una de las casas mayores del pueblo. En ella tuvo lugar el cabildo abierto de 1599 en el que el pueblo, reunido a toque de campana, acord√≥ renunciar a su derecho a nombrar las autoridades, dej√°ndolo en manos del Marqu√©s de Villena para as√≠ librarse de los manejos del Concejo de Alarc√≥n que interfer√≠a permanentemente en los nombramientos. La casa actual fue remodelada y ampliada en el siglo XVII por Don Sebasti√°n Granero, alcalde y regidor por los nobles de Alarc√≥n durante muchos a√Īos. Fue uno de los primeros nobles de Alarc√≥n que se establecieron de forma permanente en el Picazo, desde donde manejaban los asuntos del Concejo. A finales del siglo XVIII pas√≥ a manos de la familia Pastor y Santiago Pastor Brunell la convirti√≥ en posada hacia 1890, uso al que ha estado destinada hasta los a√Īos 60 del siglo XX. Ten√≠a la fachada principal a la calle de la Iglesia y se conserva el arco de la entrada, que ha sido tapado en la √ļltima remodelaci√≥n.


Era uno de los edificios más antiguos y emblemáticos del Picazo. Debía existir, al menos desde el siglo XIII. Sirvió de parada obligada en el largo camino que, de Alarcón llevaba a los confines del Marquesado, en la actual provincia de Murcia. En un principio debió ser propiedad del Concejo de Alarcón y posteriormente pasó a la familia Villanueva que lo poseyó hasta bien entrado el siglo XIX. En el catastro de Ensenada se lo describe así:

Pertenece al predicho Don Mateo [Villanueva] la casa mesón de este lugar la que tiene de frente veinte y siete varas y de fondo treinta. Linda por levante con la plaza de este lugar y por los demas aires con casas de los herederos de Andres Ruiz, vecinos deste lugar, el qual tiene arrendado Miguel Zerrillo…

El mesón estuvo arrendado por la familia Cerrillo hasta mediados del siglo XIX, en que se vendió. El mesón tenía amplios corrales y caballeriza para albergar a los viajeros. Terminó la actividad de posada hacia 1960 y actualmente se conserva poco de la construcción antigua, ya que fue destruida la mitad de la fachada para construir una nueva casa y mas tarde se volvieron a unir las dos partes en una sola casa.



La casa fue construida a fines del siglo XVII. Aparece descrita en el Catastro de Ensenada de 1752 (linda sur Pablo Carrillo tiene 32 x 7,50 varas).
Abogado de los Reales Consejos y Alférez Mayor perpetuo de Sisante. Dejó en su testamento a su sobrino D. Alfonso Miguel de Coy y Párraga todos sus bienes de Sisante y a su hermano Don Pablo Cardos Toledo lo dejó encargado de disponer del resto de sus bienes.


Fue construida a principios del siglo XVII.
L√°zaro Fern√°ndez era maestro de ribera, constructor de presas, puentes y molinos. A esa actividad se dedicaron diferentes miembros de su familia desde el siglo XVI hasta el siglo XX. A partir del siglo XVII tambi√©n figuran como maestros alarifes (alba√Īiles).

Para ver de la situación de los edificios puede consultar el Mapa urbano del Picazo